viernes, 14 de marzo de 2008

Afrodisíacos

No podía faltar en un blog con la cocina como escenario un debate sobre los afrodisíacos.

Un afrodisíaco es algo que excita o estimula el apetito sexual (Diccionario de la RAE), no necesariamente una comida, aunque casi siempre que hablamos de afrodisíacos nos referimos a eso. Según la tradición popular, hay muchos afrodisíacos: canela, espárragos, ostras...La mayoría, por no decir todos, son simple superstición, una creencia que ha ido echando raíces con el paso de los siglos. Algunos de ellos han obtenido su fama simplemente por similitud con los genitales (espárragos, óstras). Por eso, mi opinión es que las propiedades afrodisíacas son puramente psicológicas. No existen los alimentos afrodisíacos, pero sí existen las situaciones y la compañía afrodisíacas. Me explico: unos espárragos con salsa de canela y ostras, todo muy afrodisíaco, pueden mandar tu apetito sexual (y el otro) al abismo más profundo si te los sirve Sara Montiel con las cejas pintás y su puro en la boca; en cambio, un plato de pasta simplón servido con gracia y creando el ambiente adecuado puede resultar realmente afrodisíaco (si la compañía es la adecuada, claro).

Realmente, todo es importante. Cocinar con mimo un plato adecuado, entre los dos, acompañado de una copa de vino, y después disfrutar de la comida juntos puede ser una de las experiencias más eróticas del mundo. Eso es un verdadero afrodisíaco, algo que conjuga dos de los mayores placeres que existen, casualmente (o no) dos pecados capitales, la gula y la lujuria.

Cuando hablo del plato adecuado, no es una expresión gratuita. Nunca conseguiréis despertar el apetito sexual después de un plato de berza con su pringá (léase cocido, fabada, pote). No, para este tipo de guisotes debería haber una ley que obligara a comer naranja de postre y dormir siesta después. Para que una comida sea afrodisíaca no puede ser excesivamente pesada. Eso sí, si la comida te lleva a la siesta, el despertar de la siesta sí podría ser interesante, pero esto ya estaría demasiado desvinculado de la comida como para hablar de afrodisíaco.


Por último, me gustaría sumar un placer más a este binomio: la lectura. Si sentís curiosidad por este tema, os recomiendo un libro: Afrodita, de Isabel Allende. El libro empieza así: "Me arrepiento de las dietas, de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tento como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana". Amén, Isabel. Es un libro cargado de humor, recetas y cuentos que relacionan el erotismo y la comida. Revela una gran verdad en sus primeras páginas: "el único afrodisíaco realmente infalible es el amor". ¿Será por eso por lo que últimamente me siento tan inspirado en la cocina?

Por supuesto, esta entrada tiene una dedicatoria especial, no creo que haga falta que diga a quién...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

realmente tampoco creo en el poder de los afrodisiacos como tales...
lo más estimulante es una buena cena ligerita,a la luz de unas velitas y con una botellita de vino...aunque te comas unos nachos con salsita jejeje, o un provolone ummmmmmmmm
vamos, de hecho la cena más currá que hemos hecho el castaño y yo (con un bacalao, unos mejillones...)nos dejó muertos de fatiga y con el estomaguito lindo al día siguiente(la mar de erótico...)
de todos modos, ya te diré cuando maría nos dé a probar el "mamajuana"...
inma

Anónimo dijo...

Yo hace bastante tiempo que no conozco el significado de afrodisiaco en el contexto que lo has expuesto, bueno, ya sabeis que ultimamento no estoy muy afortunada en el mundo del amor.
Lo del mamajuana tenemos que probarlo pero esperar que tenga novio sino me quedo a dos velas y ............... en fin,..

Maria

Anónimo dijo...

Teniendo al lado a la persona adecuada, cualquier plato(bien preparado)puede ser el más afrodisíaco del mundo, y si encima tienes un novio que cocina de maravilla...¿qué más se puede pedir?
Sabes que aunque prepares un pan con mantequilla y jamón, me va a saber a maravilla,jejejej!
¡¡Gracias por esa dedicatoria, la más bonita del mundo!!
*No hace falta que te diga quién soy*