sábado, 17 de mayo de 2008

Saber ganar


¡Cuántas veces, de pequeños, nos han dicho aquello de "hay que saber perder" al vernos enfadados tras una derrota¡ Históricos fueron mis mosqueos lacrimógenos en las derrotas de mi Barça en la final de la Copa de Europa en el 1993 en Atenas, y antes (1990 y 1991) en las dos finales consecutivas de la Liga Europea de baloncesto contra la Jugoplastika (después llamada Pop'84) de Toni Kukoc (el hijoputa de la foto). En esos acontecimientos empecé a curtirme en la derrota, y me di cuenta de que mi culerismo me haría (me hace) sufrir mucho en la vida. Sin embargo, de todos estos palos aprendí. Aprendí con las derrotas de mi equipo y aprendí a perder en carne propia jugando a baloncesto con el equipo del colegio, con el que también sufrí alguna derrota de las que duelen, o con el equipito de fútbol sala de mis amigos, con el que también jugué algún bonito torneo que acabó con una dolorosa final.

Quiero decir con todo este rollo que a perder se aprende. A base de palos, pero se aprende. No obstante, considero que hay algo en la vida mucho más complicado: saber ganar. No sé si sólo pasa en España o es algo habitual en todo el mundo, pero los españoles, desde luego, no sabemos ganar. En la victoria somos malos, agresivos, hacemos leña del árbol caído. Y no lo digo porque el que ahora gana sea el gran rival. Eto'o dió una lección de no saber ganar con sus famosos gritos de "Madrid, cabrón, saluda al campeón" (aunque después pidió disculpas). Los jugadores del Madrid contestaron este año en el avión (Eto'o, cabrón, etc.). En el último ascenso del Cádiz a primera lo que más gustó a los cadistas fue que se produjo en Chapín y así pudieron restregar su éxito por la cara del rival. Cortes de manga de Giovanni en el Bernabeu, el gesto mandando callar de Raúl en el Camp Nou. Cuando el Madrid ganó la liga, hace una semana y media, unas niñatas de mi bloque pusieron el himno a toda pastilla en el rellano de la escalera, con el consiguiente mosqueo de las maris, que les dijeron de todo. Claros ejemplos de provocación, de ensañamiento con el caído.

No me estoy refiriendo al pique entre amigos, el cachondeíto, la carga (Pablo y Paco, mamones). Eso es sano, la salsa de la afición al deporte. Yo creo que todos sabemos de lo que hablo cuando digo SABER GANAR con mayúsculas: celebrar sin insultar al rival, dar la mano al derrotado...es mucho más difícil que saber perder. En la victoria siempre hay que recordar que no siempre será así, y que puede que pronto te toque a tí estar en el otro lado.

A lo mejor es por eso por lo que España no es capaz de hacer nada a nivel de Selección, porque no tenemos de quién acordarnos cuando ganemos...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde luego, qué importantes son los valores en la vida tanto en los momentos favorables como en los que no.
En cuanto a la Selección, deberíamos pasar a los campeones sub´17 directamente a la absoluta, ganaríamoms y nos haríamos cortes de manga a nosotros mismos. Dos españoles, tres discusiones.

Anónimo dijo...

Compare muestra orgulloso otro premio que te hemos dado, por tener este blog tan currado.
Un saludo y nos vemos el 15 de Junio que hay que preparar una fiestecilla, yo pongo el Ron y tu lo que quieras.
Un abrazo y un beso pa la Noe.

Anónimo dijo...

Compare tienes otro premio a ver si asi haces tiempo y actualizas el blog